<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="54" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://archivo.webdelanzarote.com/items/show/54?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-12T03:37:56+01:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="54">
      <src>http://archivo.webdelanzarote.com/files/original/e997693f0cc75ad3bf4375f94559aa80.pdf</src>
      <authentication>e6f72528b7cadfcecbdb4e3ef0340307</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="52">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="176">
                  <text>588

VIDA MARiTIMA

DOCUMENTO IMPORTANTE
o es el siguiente, hoy mh que nunca, que
vuelve ñ tocarse la wes\ión de Mar-Pequeña, al hablarse de nuestros asuntos en Marruecos. Se trata de \111 acta notarial levanlada á consecuencia de la exploración heeha
por los canarios al famoso puerto africano.

Dice así:
-En el Puerto del Arredfe, isla de Lanzarote, á trece de Octubre de mil ochocientos
ochenta y dos, ante mí, D. Antonio María
Manriquc, ,'ccino de este pueblo, Notario
del mismo y del distrito de su nombre, é
individuo del Colegio de Las Palmas, y á presencia de los testigos qll&lt;' se mencionarán, comparecen don Pedro Medina I~o-

sales. de cuarenta y cinco años de edad, casado y comerciante;
don Andrés Cabrera Pérez, conocido por los apellidostle Lames
Pére-t., de cincuenta y tres años, casado, propietario; don José
Mada Dlaz y Reyes, de cuarenta y siete a!íos, casado y propielario; don Migue! Medi na Rosales, de cuarenta y un años, casado y romercianle¡ don J\l3nuel I-Iernández Cruz, de cuarenta
y seis años, casado y comerciante; don Roeendo C.,brrra y Ilernándcz, de treinta y siete aRos, casado y comerciante; don José
Martín Concepción, de veintisiete años, casado y col11erciante;
don José Can teruccio y Giorno, de treinta y un años, casado
y comerciante; don Arturo Cabrera y Ginory, de veintisiete
años, casado y comerciante, y don José Sant Azancot y Esther,
de veintinueve años, soliera y comerciante, lodos vecinos de
este pueblo y empadronados los primeros, segunda, cnarto,
sexto, séptimo y d~ci1llo con c¿'(\ulas personales expedidas por

esta Alcaldía con los nÍlmeros tC'Spcclivos ciento sesenta y seis,
ochenta)' cuatro, ochenta y dos, ciento treinla, doscientps setenia y ocho y doscientos treinta y dos, en doce de Enero, once
de Noviembre, diez dd mismo Noviembre, doce de Diciembre,
seis de Septiembre y dit;,; y siete de Mayo, todos últimos; y no
pudiendo exhibir c('(\ulas los demf.s por haberse éstas concluido
en la expendeduría de este pueblo, segím certificación de esta
¡\Icaldla f«ha de ayer; cuyos comparecientes se Im!1all en el
pleno goce de los der«.hos civiles, y por tanto con lacapaddad
legal necesaria para formular esta acta 1I0taríal, requiriéndome
los mismos para da r fe de los hechos ó acontecimientos que tuvieron lugar.1 con.ecnencia de la recien te expedición á - MarPequeña . , puerto del Sah.lTa occidental, territorio del Tekna,
enyo [luerto se ronoce en las cartas geográficas modernas con

el nombre de • Puerto Cansado~; y me hacen tal re&lt;¡uerimienlo,
toda vez que al presente Notario han de constar\e aquellos hechos por haberlos presenciado, á fin de que consignados cu
esh acta, se consen&lt;en y perpetúen los recuerdos de la propia
expedición y los requirc l1ies dicen:
Pr¡'mcro. - Que habiéndose tratado de llevar á cabo la mencionada eXlledición, iniciada por el presente Notario, la Socre.dad· De!!locrncia~ de este pueblo, en unión de algunas personas
del mismo, allegaron la su ma de setecientas othen!,1 y cmeo
pesetas p.ua realizar aquella, contando con la benevolencia del
sciíor Administrador de la -Sociedad dc Pesquerias Canarioafricanas., que puso á su disposición el vapo r Pira Oalkgo,
generosa y gratuitamente.
Srglflldo. - Que la propia ~Dclllocra cia~ dirigió atenta rollIunicación al presente Notario, D. Antonio Maria Manrique,

�•
589

VIDA MARfTIMA

para presidir la Comisión nombnda, cuyo funcionario, así
como la misma - Democracia., ... iene identificado en su

~n­

samiento los deseos de los señores don Juan BethenCOllrt y Al.
fonso y don Juan A cevedo, \ll!(:inos de S:mta Cruz de Tencrife,

se apresuraron á invitarles por si gustaban acompañar;i la indicada expedición, con tanto mayor gusto, cuanto el que su-

pieron por ellos venir en Comisión 1'011 el mismo objeto,
nombrados por la Sociffiad de Amigos del Pais, de aquella
ciudad.

T,rcero. - Que conseguida la referida suma para gastos de
carbón y v/veres y para pagar ulla docena de marineros qucse

lomaron en este puerto, zarpó el vapor el dia cinco del corriente, á las ll11eve y cuarlo de la noche, COI1 mar llana y vienlo
bonancible, haciéndose rumbo al Sudeste cuarto al Sur, nave-

gándose toda la noche, hasta las siete y media de la mañana
del siguiente día en que se al'isló el continente.
Cllurio. - QlIe á las ocho y media del mismo dia seis se dió
fondo en Mar-Pequeña, fuera de b:trras, y entre diez y once
del propio día pasó á tierra el presente Notario en una lancha
bien tripulada, acompañándole don Miguel Med ina, ./.:011 objeto de dar principio á la exploración del puerto; pero no pudiendo atravesar las furiosasrompientcsde la barra, regres!tron
á. bordo para estudiar IIn punto de mejor entrada.
QUilllo. - Ql1e más tarde se levó el vapor para estudiar la
costa, corriendo cosa de diez millas al Naciente, hasla llegar
al punto denominado ME! Morro~. El objeto princip31 t ra bnsC3r un desel11barC3dero para hacer la exploración de Mar-Pequeña, no por el mar, sino por tierra; que aquella misma tarde se regresó al fondeadero, largando el ancla en tr05 brazas
de fondo.
Sexlo.-Que á cos,., de las cuatro de la tarde del miSl110 d{a
seis, varios marineros de gran r ~luciÓIl solicilaron permiso
para Iras pasar la barra que se hallaba en mejores cOlu.l.iciones,
y cOllsignieron su objeto, regresando antes de una hora con la
feliz noticia de haber encontrado IIU inmenso pnerto con un
castillo á orillas de! mar interior. Que C5tOS marineros fll erou
los siguientes: Tomás Oinory, Oervasio Oard a, Rafael Ramos,
RiC3rdo Delgado, jllan Rodrignez, Bemardo Rocha y Domingo Fenaz, veci nos de este pueblo.
S/plilllo.- Que á. las ocho de la mañana del dla siete, hora
próxima de la pleamar. l&gt;asaron .i tierra ~ practicar 1Ina nueva
exploración dos lanchas bien tn[)11ladas qne cOIHJud:lII al [&gt;resenIl' Notario, don Antonio Maria Manriql1e, don J l1au Btlhencourt, don Juan Acevedo, d011 j.,)S ~ 5a IÍ I Azallco!, In térprete árabe de la expedición, don Pedro y don Miguel Hedina Rosales,
don Manuel Hernández Cruz y dOI1 Rosendo Cabrera, verifi·
cando todos el reconocimiento del puerto con las siguientes
eirclI lista neias:
En la misma boca ó entrada de Mar-Menor se encontrart)lI
Ireinla pies de profundidad, ó sea n ocho metros Irescientos
cincueuta y nueve milímetros, y ti esta hora no era al'lI1 el punto de la pleamar. Que la serie de rompien tes se desatracan de
esta boca menos de ulla milla, midiendo unos nueve pies de
fo nJo la barra por donde penetramos todos.
En el iuterior del puerto da la sonda, en los puntos que se
exploraron, de quince á lreinta pies, particularmente cerca de
las orillas; no habiendo sido posible proseguir el teconocimiellto de la parte occidental por oir el aviso del vapor que nos
llamaba, por lo cual fu~ preciso regresar ti bordo. Que, hacia
la parte orieutal de la bahla de Mar-Pequeña, se encueutra1l1as
ruinas, que todos visitamos, de uua fortaleza que cuenla v&lt;!illte
aspilleras, en que se descubre un sólido trabajo bien argalllasado. Es ulla torre cuadrallgular de cantería perfedamente labrada que baña el mar al crecer, y tiene una superficie de unos
novecientos pies. Está sepultada en la arena, .0bresaHendo cosa

de metro y medio. Parece el torreón de UIl edificio mucho m3yor, que podr.i estar sepultado también.
Que desde aquel punto de observación se exlendla al Occidente el puerto, COIIIO IInas tres millas, más ó menos, con grandes acantilados por el Sur.
OdavQ. - Que al regresar á bordo el d igno capitán don Vic lor de Arana, tuvo gran curiosidad de visitar este puerto, por
lo cual se apresuró á ir á tierra en unión de varias personas de
la expedición, retornando con el gusto de haher encontrado un
»uerlo admirable, tanto más apreciable é importante, como
quese encontraba en una costa inho:.pitalaria en IIIlIchas leguas de extensión, por lo que creía con todas las personas de la
expedi ción, que España tiene en él IIna joya de ineslimable valor que debe utilizar á la mayor brev&lt;;!dad posible, si endo IIlIa
gran lástima que aún no se hayan hecho gestiones en este sentido.
Novtno. - Que en esta ('xpedición se debe mencionar también á don Juan Pérez Guela y á los marineros Antonio y Justo
Rodríguez, Ellas Suárez Ramos, Alanasio Avero Duque, y JIIlián Antonio Expósito, no eslando comprendida en esta lista la
dotación d&lt;;!1 V31}()r, que consta ya de los documentos que conserva el capihhl y de la Ayudantía de Marina de este puerto.
Dédmo. - Que los requirentes aprovechan esta ocasión para
demostrar lI11a vez más su gratitud á la ·Sociedad de Pesquedas Canariu·africanas. , por su desprendimien to)' geuerosidad
al facilitarles el ci;ado vapor; asr como á los señores Be!hencourt y Acevedo, que prestaron Sil coopcmción acompañando
á hacer la exploración cou los mejons propósitos é ilustración. y yO e! Notario doy fe de todos los hechos ó parlielllares consignadas en la presenk acta, porque, como expedicion~rio los presencié y me COllstan de una manera evidente,
dando fe igualmente de que los requ irentes 1111.' han presentado en cada aclO una lista que contiene los uQmbres de las persanas que han contribuido geuerosamellte con la cautidad ano
tes indicada de setecientas ochenta y cinco peseta'l [lara sufra·
gar la expedición, CI)'a IIst,l e.i la siguiente: Don Man uel Maria Coll, don Felipe Recio, do:\ Pedro Medina Rosalcs, don
Carlos Schwart~, don José Canternccio, don Migllel lole,tina
Ros,11es, dOIl Joaqllln Rl'gllera, don José Martín , don José Sat'11
Azan cot, UII veci no, don José ¡\'ari3 Diaz, don R~fael Ramirez, don Arturo Clorera, don Dom ingo 00. lindo, don Rosendo Cabrera, don Esteban Oarda, don AlI(trés Hernández, don
CarlOi Frallqll(s, dOIl Manuel Cabrera, ,Ion DOrlllllgo Negrín,
don Vicen te Oarda, dOIl Francisco Matallalla, dOIl Manne!
IOernández Cruz, dOIl JU311 Pérez Carda, d01l Juan Santa Ana,
dOIl Juan Cabrera é hijo, don José Ferrer, don Luis Perdolllo
y la Sociedad "Delllocracia~ con sus fondos particulares, cuyos seiíores SOIl socios de la misma COII excepción de cuatro, á
todos los que, yo el Notario, envío las III.iS expresivas gracias
IJOr su gran p,1triotislll0 ell proteger mi ¡&gt;Ioyeclo y costear su
realización.
V habiendo )'0 el Notario leido lntegralllente esta aela á los
requirentes y testigos, por 110 haber usado del derecho que les
ad\ertí Icnlan a leerla I}()r si, se ratifican en ella dichos otOrgantes y la firman á excepción del don José ,\ Iartlll, que expuso 110 s,1ber, á cuyo nombre lo hace lino de los testigos instrumentales, que lo son don Domingo Oalindo y EspillO Y dOI1
Vicente Oarcia y Talavera , vecinos de este pueblo y mayores
de toda excepción.
Del eonocimienlo de los reql\irelltes, de sus profesiones y
vecindad y de todo lo contenido en esla acta yo el Notario doy
fe. (Siguen las firmas y la del Notario.). (1)
(1)
bll! ti;!

1&gt;" el 11." 51

II~

\'llf'

~¡, ~(TI Y"

corrO!l!¡oO"dII&lt;1J1n ,1 m ... de

loo.!, le Jlllblkó 1111 )llan\) ua.;,IO de )1.r· I"'~lu~ ñ •.

¡':o~leLll·

�596

VIDA MARITIMA

[DLDHIZ~[IÓH DEL ÁFHI[~
~ os

If

que se han fijado en 11\ posibilidad de colonizar el
\ ~ Afri~a espaiiota, fronterii'Jl:\ Canarias, van por mejor
cammo, mncho mejor quc los que pretenden llevar_
la a la Guinea e&lt;:paiiola, ¡ncln&lt;o !""('fnancb roo. Pero. aun·
que 01&lt;15('3, es.l coloni7-,1ción dd Sahara ofrece grandes dificultades, 110 I)()T Talón de un clima mortífero sino por [.1 fe-

rocidad de 1:'I 51ribus.
•
\' esto tlO es de ahora, que digamo&lt;:, Va p~ra cuatrocientos
ITeilll,a y siete :lIios quc, el selior de las C1na ria~, D. Diego
Gan:l~ de I leTrera, lralo de someter esos territoriOS, y 10 pri.
mero que hiz.o, con buen acuerdo, fui: OU5C.H un raer!o de
vrrdad, el de Mar-Pequeiia, levantando en su fondo aquella
fa\llo$:I torre de SlIlItn e m zr ho)' en Tuinas.
Es lo mismo que nuestros Gobiernos debieran hacer, si es
ver(~ad. que aho~·a se tra!~ de roloni7;lr esos países. Sin t'Slc
prellllllnar, natlle se vena libre allí de- las asechan7.as de- la 1)(:(vel"5idad de los lIIoros.
No quiere esto decir que vayamos allá en son de guerra.
Antes por el cOntrario, nuestra misión ha de ser de paz y no
con el So1blr. en la mano. Pero, sin lener un refugio los cristi~­
l1os, scrr~ un verdadero disparate exponerse á perMr la vida á
lI1anos de esas hordas feroces.
Mar-Pequefia está á las puertas de ClSJ.. Solo dista 29 leguas
de 1..D.l1zarole, mientras que río de Oro se encuentra á unas 111.
Aquélla, no tan sólo tiene terrenos ferlil&lt;.-s, donde hasta hay
aguas pot,1bles, sino que por esos territorios atra\'iesan grandes
caravanas en camellos, en su tránsi to de Marruecos al Sudan.
I~a~ el estudio de aquellos es preciso pisar el terreno. us no tiCias tomadas desde la costa, no sólo son siempre deficientes
sino h"sta erróneas.
'
Para pasa~ al interior se n~ita una escolta compuesta Jo
me!los. de ele n hOl~lbres, en su mayoría españoles y el resto
de iIIdlgen3.S, escogidos ó de toda confiam..a· expedición provis? de tiendas,. de a.gua y vÍ\"eres para algu~os días.
1:11 Ouerar h!lg eXiste una especie de jefe espiritual, á quien
I?S moros respetall má~ que nosotros al Papa. Este ~ el prin c~ p~l 1&gt;e~naJe ~n qmen debe.mos entrar en relaCiones p.1ra
fll1~ ul.teTlor~. SIII hacerlo aSI, nuestra permanencia en esos
terr~\oTlos, ~Tla, á más de pcli¡,;roSJ., efímera. M ~s puede alll
la mfluenCIa de ese personaje &lt;Ine un buen ejército permallente. Sin ella no prosperada todo ensayo de coloniza•

•

ClOno

Verdad es que los moros simpati7~1 n con nosotros. m:í~ qne
con frauccses é ingleses. En un tiempo, hasta form:íbamos un
mismo puebl&lt;?, que la in tra nsigencia r eligiosa separó. 1-10)' las
cosas han \"a~lado. No predomina ya el espíritu de aquella
época,)' pmlu!ramos fra\erni/M cr istianamente con los mill,,nes que pueblan el desierto, siempre que al frente de la empr~ figu ren penonas dignas por su ilustración 'i amor al
próJllno.
De más esti dC(i r que seria descabellado pensar en esa. coloni7.ación sin poner á cubierto á los colonos de las asechanl.aS de los moros..Por la agricullura y el comercio deben comen7.D.r las relaCIOnes con los naturales, teniendo nosotros
gran cuidado de no ofender sus ideas tl crecncias religiosas,
que tienen en tanlo respeto y estima.
V cuando esas relaciones se ensanchen y estrechen, los natura les I&gt;ueden veni r á unzarote, como vamos nosotros al Africa.
si rviendonos de garautía para la conservación de la vida y el
cumplimiento de los contratos los que permanecen enlre nosotros entre lanto.
Creo, pues, &lt;l ile si es cierto que el Oobierno Irala de eoloni·
zar alll, 110 pO&lt; ría dar un paso seguro si n adoptar un régimen
al.1í.loga 6 semej:ll1te al qne llevo apuntado. Todo 10 que se
hiCiese seria perder el tiempo y el dmero.

l..anlalrole, Septielllbre 1904.

n[Ottmadon
fin de la huelSi!I de Marsella. H l terminado h huelgl
de .\la rseU~, quedando en libertad el petwnal mari timo pMl
desembarcar ó reembarcarse, en virtud de los acuerdos adol}lados y cuyo flItracto es COIllO sigue:
1.0 Pnrlllos ('OlIfmfl/nl!strt..~. C.onsiderando (XITa terminJr
la actual cris¡~ , que los armadores han e:.:prcsad'o el desto de
armar sus buques, porque de ulla parte los inscrip tos aCe\&gt;lan
sus cond icioncs y por olra va en constante aumento e1tra 1ajll
para manlener la mercancía.
COnSiderando las dcdaTlciones hechas por el presidente.
Conde "rmnud, '1 por el Centro del Sindicato Marsellés de la
Marina mcrc,mte ell nombre de todos los armadores de MnrsclIa cuyas declamciones comprenden:
. o) Que nillgJill armador de J\ larsella Ilermitirá directa ni
IIl.dl rectamente el acceso ni el carbonco de sus buq ues á nin2"1111 obrero carbonero que individualmenle)' por escrito no
haya aceptado la sentencia arbitral del presidente Magnan, y
b) Que el SindiC1to Marsellés de la Marina merc.,.l!e, no
permitirá, bajo ningún concepto, la vuelta dc los dos conl r:! maestre;¡ fuestos en el índice I&gt;or los obreros carboneros, quedando as asegurada la permanencia de estos en el servicio.
.2. 0 PI/ro I~s ulodos mn)'orr5. Los estados mayores (Cllbler;ta )' ~náqUlna), penetrados de las grandes pert urbaciones de
la sll lla cl~11 presente considera u como UII deber ('"1 110 prolon ga rla , decidiendo por unan imidad ,·ol\'er inmediatamenle al
ej~c.icio de sus funciones para armar de I1l1e\'O los buques y
faCilitar que los pnmeros buques puedan salir en seguida.
Al volver á bo~do de ellos, los estados mayores confían en
la buena \'oluntad de las tripulaciones, renovando la segu"Tidad
de s\~ bene\·olencia á los marineros consecuentes, y est:in p..'f"suad ldos de que la form~ \'iolell1:1 de las órdenes de la BolSo1.
del Trabajo 11 0 es la eXl'resión de los verda deros sentimientos
de los inscril'los, d('$eando que los acollte.::imientos que acaban
de turbar tan profundamente b vida mari tima de Marsella convem:an á todos de est:1 verdad: "Los derechos concluyen donde
principinn los abnsos.~
3. 0 P I /m los iIlStrll!fos. - Los inscriptos p iden y reclal11an eOIl cllergia al Pa flam~nlo, apruebe la le)· rCRlamentando los efectivos :1 hordo redactada por el ministro Pelleta n al
que felicitan as! COI\IO á sus colaboradQrCl;, renovándole' S\l
entera conrlllllza, y esperan que usará de su po(\er para que
á la re"pertu ra de las C:itl13raS, se presente y apruebe dicha
ley.
. N\~evos incide.ulesse han producido, sin embargo, en tre los
1I1scr\plos mar!tllnos al proceder al nuevo armamento d e los
buques.
//a biendo reclamado las compaiHas de navegación el nue\'o
reglamento de trabajo de la Com paiHa Trasatlántica, muchos
inscriptos han rehusado embarcarse bajo las antiguas cOl1diClones; pero consecuencia de un paso dado cerca de M. Penissat I&gt;or el conde Arma nd, Presidente del Sindicato de armadores, la Jun ta directi\'a de los inscri plos marítimos ha
dado orden á las tripnlaciones de volver á bordo en las condiciones de cada compañia, y la~ salidas se han efectuado si n
incidentes.
El servicio ~tal Illaritimo y el de paquetes postales, se ha n
reanudado en las c01l(liciones ordinarias y las salidas han tenido lugllr en las fechas normales.
'

a

Conireso de

Oficlale~

mercantes de francla. - Hace

pocos días se ha reunido en París un Congreso de OFiciales
de la Mnr ina merClnte con objeto de establear las basn de
una Fa\('"ración general de los Estados Mayores de la Ma rina
mercante francesa.
Es taban representadas: la Asociación Federativa de Capitanes mercantes de Marsella y el I-Iavre; el Sindicato de Maqui·
n istas de Marsella y el de Capi tanes me-rcautes de Dun kerque, elc.
Los es tatutos que hnn de serv ir de base á la Federacióu en
proyedo h:1I1 sido objeto de largo estudio.)' se han establecido
\)11 form a a l~o rest rictiva para impedir el acceso á los Sindicatos de inscnl' tos I1nrltil1los:
El Congreso, antes d e disolverse, ha nom brado u n Co mité
ejecutivo, compuesto de ci uco miembros, con residencia en

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="5">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="19">
                <text>VARIOS.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="20">
                <text>Aquí pondremos cosas varias que no tienen ningún tipo de colección.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="177">
              <text>Expedición canaria a Mar-pequeña 1904.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178">
              <text>Extracto de la revista Vida Marítima de fecha 30/10/1904. Extraído de la Biblioteca Nacional.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
</item>
