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�Don Pedro Eugenio de Na.v erán Eiriz

BIOGRAFiA
Pedro Eugenio de Navcrán Eiriz nace en Arrecife de Lanzarote e13
de junio de 1951.. Fue su padre Pedro de Naverán Aurrecoeche,a y su madre
Maria del Carmen Eiriz Beato. Es hermano de Joaquin, Begoña, Javier
(fallecido), María del Carmen e Iñaki.
Años antes, el matrimonio Naverán Eiriz (junto en. us hijos
Joaquín y Begoña) se traslada desde Cádiz a Lanzar le, OH motivo del
nombramiento del padre (Pedro Naverán) como r pon able de la
Ayudantía ~ Comandancia de La Marina y. con p , t rioridad, como
de la Escuela de Pesca deArrccl~ .
director y dac

�Su infancia transcurre plácidamente vinculada a su familia, a las
gentes y a la vida pesquera que se desarrollaba en toda la marina de
Arrecife, entre Puerto Naos, el Charco de San Ginés, el Puente de las
Bolas, la Pescadería y la Playa del Reducto.
Estudia en el Yi\l desaparecido Colegio "La Marina" de Arrecife,
siendo su maestro don Antonio Romero. En esta escuela de primaria
conoce a los hermanos Félix, Manolo y Fernando Rodríguez, vinculados
estrechamente con el puerto de La Tiñosa.
Tras acabar el Bachillerato en el Instituto de Secundaria "Agustín
Espinosa" de Arrecife, se traslada a Tenerife, para cursar La carrera de
Medicina en la Universidad de La Laguna, junto a sus hermanos Javier y
Bégoña. Había d scubiérto su voéacióil médiéa á través de las visitas
realizadas con l practicante, don Román Garda en el Hospital Insular.
I

Al He nciarse como médico en la universidad lagunera, regresa a
Lanzarote dond br una línica en Costa Teguise,junto a su socio Pedro
Hemándcz. Con po tcrioridad, entra a feonar parte del Servicío Canario
de Salud, cono iendo así a su mujer, Maria Jesús Pérez Diaz, como jefa de
los Rotatorio de rgencias del Hospital General de Lanzarote.
Tra pa ar por el Centro de Salud de Tías, se le ofrece una plaza de
médico interino u elegir entre Arrecife, Uga y Puerto del Carmen. Se queda
con la plaza de La Tiñosa y comienza a trabajar así como médico del
Consultorio de Puerto del eannen, ubicado en las dependencias del CentTo
Cívico"E1 Vuntuero" . Años más tarde, dichas dependencias sanitarias se
trasladan al nuevo Consultorio de Salud de Puerto del Carmen.
Fruto de su relación matrimonial con ]a también doctora, María
Jesús Pércz Díaz, es padre dc Javier de Navcrán Pérez y dc María de
Naverán Pérez. Y recientemente su hija Matia lóha hecho abuelo de un
niño llamado Pedro.

�Dignísimas Autoridades,
Vecinos y residentes de La Tiñosa,
Familiares, amigos,
Señoras y señores,
Buenas noches a todos y a todas.
Antes de nada, quiero agradecer la invitación de la Comisión de
Fiestas de Puerto acl Carmen para que fuera yo este año el Pregonero de la
Festividad de la Virgen del Camlen en La Tiñosa.
Me encuentro hoy ante usleües fuera de mi "hábitat" natural, con el
encargo de pregonar estas fiestas que hoy se inician.
Dice el Diccionario de la Real AcadeITÚa de la Lengua que
"pregonar'~ es "publicary hacer notorio en voz alta una cosa".

y yo me pregwlto: ¿cómo podré yo competir en esta tarea con las
pescaderas que pregonaban las excelencias del pescado fresco en El
Varadero por las mañanas?
¿y qué podré pregonar yo esta noche si mis antecesores en estos
menesteres han exaltado ya la historia de La Tiñosa, las bondades del
clima, la belleza de las playas y la cordialidad de las gentes de este puerto?

Por todo eJlo, he creído más conveniente hablarles esta noche de los
aspectos más humanos que han rodeado mi estancia entre ustedes y el
ejercicio de mi profesión médica en este lugar tan entrailable y especial
para mí.
Yo, como todos los naturales de La Tiñosa, poseo unos vínculos
personales e n el mar. Al mar estoy emparentado por tradición íamiliar.
Soy hijo de Ud' arino vasco y de una madre gallega. Ambos pueblos, el
vasco y e.l gallego, al igual que el canario, guardan ·una histórica tradicióL1
marinera que se pierde en sus orígenes.

�Vino mí padre destinado
a Lanzarote para hacerse cargo
de la Comandancia de Marina,
y luego de la Escuela de Pesca.
Durante el ejercicio de su
profesión en la Isla, tuve la
suerte de nacer en ella, junto al
resto de lUis hermanos más
pequeños.

Nací en el mismísimo Puerto Naos de Arrecife. Y me crié en su
orilla. Mi patio de juegos fue toda La Marina de Arrecife, pero sobre todo
Porto Naos y el Charco de Sán Ginés, dónde tratiScllrrietofi los mejores
años de mi infancia y mi juventud. Por tanto, yo comparto con ustedes la
misn\a cultura marinera y pesquera.
Quiso el destino que la fratemal amistad que tenia mi padre (Pedro
Naverán) con Félix Rodríguez permitiera a mi familia poder veranear en
una casa de su propiedad que tenia en La Tiñosa, en las proximidades de La
Pila de la Barrí lIa, conocida hoy como la Playa Chica o Playa de la Barrilla.
Este hecho pemlitió que durante varios veranos pudiéramos
conocer de cerca al pueblo de La Tiñosa ya mtichas de sus gentes.
Incluso, tuvimos la oportunidad de colaborar en la organización de
las Fiestas del Cannen que, por aquellas [echas, se hacían en tlJ pueblo.
Recuerdo con caríño cómo con mis hem1anos y algunos vecinos de
Fariones organizábamos las competiciones de natación, las regatas de
barquillos o las cucañas en el Muelle.
Con posterioridad, en el ejercicio de mi profesión como m édico
recalé nuevamente en e] municipio de Tías. Allí tuve el honor de trabaj ar
con el conocido pediatra don Miguel Núñez en eJ Centro de Salud.
Me van a perdollar en este punto recordar, a modo de pequeño
homenaje, una anécdota acaecida con este querido colega mio, en aquella
época en que nos incorporábamos dos médicos jóven es en Tías.

�Un buen día, estábamos los dos nuevos médicos recién llegados
con don Miguel e intercambiábamos impresiones sobre los escasos
medios técnicos d.e que disponíamos para el ejercicio de nuestra profesión.
Comentaba don Miguel que los pediatras de antes, como lo era él, eran
mejores médicos que los de ahora.
Y, mientras argumentaba esta afirmación con el joven pediatra que
tenía a su lado, me señaló a nú diciendo "'y aquí tiene usted un claro
ejemplo de lo que le digo. Yo he sido el pediatra de .P edrito" (como
cariñosamente me llamaba). Hay que decir que yo, ya por aquel entonces,
poseía ya esta oronda y generosa humanidad con la que la naturaleza me ha
dotado ...

Tfásmi estfli1ciü ei1 el Centro de Salud de Tías, me ofrecieron poder
elegir entre Arrecife, U ga y Puerto del Carnlen. y me quedé COil La Tiñosa.
Hacíendo balance del tiempo pasado, tengo que decir que el
ejercicio de mi profesión en este puerto marinero ha sido para mí una de la
más hermosas ctapas de mi vida profcsionaJ y personal.
Me permitió una estrecha y enriquecedora experiencia profesional
y personal con los hombres y las rnuj eres de La Ti ñosa y aIrededores.

L-\l principio, el Consultorio de Fariones estaba ubicado en ese
mismo Centro Cíyico en el que nos encontramos esta noche. Y, coincidirán
COlUlligo, en afirmar que este edificio es un auténtico lujo para desarrollar
el ejercicio profeslonaJ y la atención a los pacientes por su ubicación y pOI
la cercanía e inmediatez con la población y con todo Jo que ocurre en el
pueblo.
Llegar por las m&lt;lñanas &lt;11 Varadero era una experiencia
reconfortante que me recordaba a mi niñez, por la cercanía del mar, por los
olores a pescado, por los sonidos de las gaviotas, por la Uegada de los
marineros, asi como por el trasiego de los barquinos y de la gente que se
acercaba a noveJeriar al Muelle.
Recuerdo que, mientras pasábamos consulta, nos llegaban las
voces de los barquilleros que arribaban al Varadero y el aroma del mar
cercano.

�Al poco tiempo, la Administración Sanitaria finalizó las obras del
nuevo consultorio en Puerto del Carmen,juntoa laOticinadeCorreos. Las
obras tardaron muchísimo. Y al final el pueblo no estaba contento con su
ubicación, pues resultaba muy trasmano, sobre todo para las personas
mayores, con dificultades y problemas de movilidad reducida.

t

El comentario más frecuente entre los tiñoseros era: "Ahora
n mas que ir atenazando hasta allá arriba, hasta laAljibe del Cabildo".

Lo peor de todo aquello fue que tuve que explicar que yo no era el
culpable de que el nuevo consultorio de salud se ubicara en ese lugar. Y a
m de uno tuve que convencer de que no había tenido yo nada que ver en
I unto.
Debido a esta circunstancia~ comencé a aumentar el número de
u 'istencias médicas a domicilio para todos aquellos pacientes con
diticultades reales y que no podían acudir al Consultorio. Y fue así como
pude comprobar cuánta amabí1idad, cuánto cariño, cuánta generosidad y
cuánta olidaridad había en las casas de las gentes de este entrrulable
Puerto del Carmen.

Ni qué declr tiene que, por mi naturaleza y por mi forma de ser,
aquellas visitas médicas se hacían amenas y eternas. Y, aparte de atender a
los pacientes, siempre iban acompañadas de entretenidas charlas en las
que hablábamos de TODO. Fue así cuando conocí a muchos tiñoseros y
liñoscra queme (heron lecciones de humanidad, de sabiduría, de respeto y
d gratitud.
Sin embargo, de estas visitas que se hacían interminables fue una
¡ctima María Jesús, mi mujer. Pues siempre negaba tarde a mi casa para
om r.
Conod a Maria Jesús cuando llegué a Lanzarole como estudiante
e Medicina en periodo de prácticas, siendo ella mi jefa, como
oordinadora de los Rotatorios del Hospital General. Y, al final, tengo que
udmitir que me enamoré de ella. Y cuando me vine a dar cuenta se había
con ertido en la "jefa" de mi casa (que ahora es la suya).

�OTIlO tes decia ante , muchas fueron las veces en qu
la dejé
esperando s.ola, con la mesa puesta, mientra y me entretenía en mis
visita ' médicas enLa liñosa.

De esta época guardo muchísimos recuerdos vinculados a mis
vivencias en el Consultorio de Los Fariones. Tuv la ocasión de conocer,
como comenté, a casi todo el pueblo.
Recuerdo, . por ejemplo, a Jos divertido y chistosos Miguel y
Doroteo Eugenio Rodríguez; al risueño Manue] Rodríguez Montelongo; o
también a Aquilino Rodtiguez López, cuyo humor y estado de salud ellla
consulta variaba según se le había dado la partida de dominó.
También fe cuerdo la abnegación de Atnádeó Armas ante la
enfermedad de su señora, de quien recibí un pequeño libreto de coplas
canarias escrito por ella misma.
La espontaneidad y el humor de María AnTIas, la alegría de la
huerta, que revolucionaba la consulta desde que llegaba.
Tampoco quiero o)vidanne de las atenciones de Gertrudis; de la
cariñosa bondad de Amelía Batista, de Antonia Robayna,. de Ubalda
Medina, de las hermanas Luisa y Servanda García o de las hermanas Otilia
y Candelaria Rodríguez. O de Doña Luisa Tavío, que en sus visitas ya los
101 años, sólo me pedia "una ullturita", mientras echaba de comer
plácidamente a los patos que nadaban en la marea, debajo de su casa.
Asimismo, no puedo dejar de recordar esta noche el enorme trabajo
que realizaban, por una parle, Ana Ruano comO la enfennera del
Consultorio de Fariones; y, por otro Yolanda Brito como administrativa
del centro. Sin ellas, mi labor no hubiese sido la misma. Y a ellas les doy
todo mi agradecimiento.
Seguro qQe me he olvidado de algunos yalguuas. PidodiscuJpas, de
antemano.

�Ya han pasado algunos años de todo esto que les nano. Pero todos
estos recuerdos sjguen vivos en mí. Y guardo muchas atenciones
inmerecidas y mucho agradecimiento recibido en aquel Puerto del Carmen
que conocí y que, poco a poco, se fue transformando y modificando, tanto
para bien como para mal.

El pueblo ya casi no e aquel puertito bullicioso y alegre de
pescadores que nos recibían conjúbilo y cariño.
La Tiñosa se convirtió en un enclave turistico internacional, de
primer orden. Se construyeron urbanizaciones, hoteles, establecimientos
de restauración, centros cornt!rcialt!s, avenidas, carreteras, paseos y
nuevos equipamientos, hasta conv rtir esta localidad en una ciudad nueva.
Lejos quedan los orígenes de l puerto de La Tiñosa, testimoniados
por d ingeniero italiano Leonardo Torrlani en 1590, cuando alababa las
inmejorables condiciones como puerto, en la zona de la Pica de la Barrilla.
Una playa que, según se constata desde el siglo XVIII, se utilizaba como
rada para el embarque de 1a barri 11 a, dt!spués de ser quemada en las
inmediaciones, para luego producir 1a sosa y el jabón.

Luego, se configurará el puerto de pescadores que yo tuve la suerte
de conocer en mi juventud, durante el veraneo'de mi familia en La Tiñosa.

y de aquellos años,
guardo yo el recuerdo de
aquella comunidad de
pescadores que festejaba a la
Virgen del Carmen cuando
regresaban de la pesca en la
vecina Costa africana en el mes
dejulio.

�Sin embargo, hoy como ayer, los hijos y los nieto~ d aquella
comunidad seguimos festejando a la misma Virgen del Canncn cuando
llegan estas fechas. Se siguen colocando las banderitas de colore ' y Las
luces en las calles, organizándose festejos, verbenas y actividades lúdicas
para festcj ar a la Patrona de los Marineros.
Un año más, Puerto del Carmen se engalana nuevamente para
homenajear a su Virgen, para embarcarse con ella y acompañarla en sus
barquillos por la' bahía. La seguiremos en una procesión a bordo de
falugas, chalanas, botes y demás barcos, luciendo banderitas de colores,
con el eco del repicar de las campanas de la iglesia, con el trepidar violento
de los voladores y haciendo sonar las sirenas de los barcos.
Oiremos de nuevo los acordes de los timples y los cantos de los
aires isleños como antaño en el Puerto, revotando de roca en roca, desde la
Pila de la Barrilla al Barranco del Kikere, tras pasar El Poril y El Varadero.
Iremos a los ventorrillos, en los que se mezclará el escándalo de los
" cochitos chocones" y de las tómbolas con el olor de la came en adobo de
las sardinas asadas, de los chocos, de los millitos recién hechos, de las
nubes de algodón y de las piñas de manises.

y volveremos a ser niños de nuevo. Y recordaremos nuestra
infancia y nuestra juventud cuando negaban las Fiestas del Carmen.
y para ir finalizando mi intervención, recogeré aqui un pálTafo del
historiador Ianzaroteño Agustín de la Hoz que, al referirse a este puerto,
nos dejó esta admirable descripción:

"La Tiñosa es, en fin, un admirab1e pueblo de
puras y ancestrales costumbres. La Tiñosa es
como un hermoso caracol, donde se puede oír
eternamente la voz del mar'\
acias por invitanl1e y desearles, de todo corazón, que .
fiestas .

�Pregón

tr. Señora del Carmen 2011
n - Tlas - Isla de Lanzarote (Canarias)

A cargo de:

P dro Eug

I d N vlrén Elrlz

Ju v ,28 de julio de 2011
21 :00 horas Centro Cívico ~I Varadero
Puerto del Carmen - Lanzarote

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