<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="1318" public="1" featured="0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://archivo.webdelanzarote.com/items/show/1318?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-14T07:59:46+01:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="1349">
      <src>http://archivo.webdelanzarote.com/files/original/0d52e6db235403a8eccee193b545ac67.pdf</src>
      <authentication>c23a4255dc75b3608875b4858fac0b42</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="52">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="4001">
                  <text>La Gran Mareta
de La Villa de Teguise
-----------------------------------------

AYUNTAMIENTO DE TEGUISE
DEPARTAMENTO DE CULTURA

============================

DIFUSIÓN CULTURAL
(PRIMERA EDICIÓN-1988)

(2008)

�"La Gran Mareta d La Villa de Teguíse"
Autor: Francisco Hernández De/garlu
(Asesor Cultural)
Primera edición: 1988
Segunda edición: 2008
Área de Cultura del Ayuntamiento d Tegui

t?

Concejala: Noelia Umpiérrez Luzardo
Técnico del Departamento: Chany de la Hoz Ramo
Técnico de Impresión: Norberto de León Luzardo
Documentación:
María Dolores Rodríguez Armas
(Directora del Archivo Histórico de Tegllise)
Archivo: Hernández Perdomo
Fotografías: Archivo Histórico de TegJlisc

�LA GRAN MARETA
Francisco Hernández Delgado

El solar que ocupa el parque de La Mareta era donde estaba
situada La Gran Mareta de Teguise, que originalmente er a el depósito de
agua de La Gran Aldea, nombre que tenía el poblado aborigen antes de
convertirse en La Villa de Teguise .
Bontier en 1402 dice que en Lanzarote existían Las Charcas o
Maretas hechas a mano con piedras .
Los lanzaroteños obtenían la escasa agua que existía en la Isla en
los pozos, fuentes y de las maretas.
Sancho de H errera "El Viejo" amplió La Mareta en el siglo XVI y
su sucesor, Agustín de Herrera y Rojas, convirtió La Gran Mareta de
Teguise en la obra hidráulica más importante de Lanzarote. Tenía un
diám etro d e 46 m etros y una profundidad de entre 9 y 12 m etros. Se
accedía a ella por medio de una escalera de piedra, su figura era circular,
prolongada un poco por su parte de naciente de donde provenía el agua,
unido por un muro exterior al depósito llamado "Coladera", que tenía 12
m etros de diámetro y 3 de profundidad y servía para contener la tierra
arrastrada por el agua y para su limpieza se utilizaba una rampa que t enía
en su parte norte.
Aunqu e el depósito central tenía una capacidad aproximada de
unas 79.500 pipas de 500 litros , en el Registro -Relación de Depósitos de
Agua de la Isla de 1862 se dice que La Mareta de La Villa tiene una
capacidad de 100.500 pipas de 500 litros.
Se dice que la cuenca por donde llega el agua hasta La Mareta
estuvo poblada de monte que tenía por misión retener la tierra y piedras
para que el agua llegara limpia a La Mareta.

�El Cabildo General establecido en L.. Viii .. d e 'll'g uise, era quién
se encargaba de organizar su limpieza.
En un inventario del Común fechado t'n 1560, aparece La
Mareta como un bien perteneciente al erario público t'S (kcir a todos
los vecinos de Lanzarote, en el mismo documento se estahlt'dan las
normas para su conservación y limpieza.
Son numerosas las citas que se registran en los libros
capitulares del Cabildo que hacen referencia a La Gran Mareta de La
Villa deTeguise.
La limpieza se hacía por prestación personal, hasta que a
finales del siglo XVI, la limpieza se hace por remate.
El agua de La M.areta se destinaba especialmente para el
consumo de los vecinos, mientras el agua de las maretas de Arenillas y
Las Mares era para los animales.
Para el cobro y vigilancia de La Mareta se nombraban el
portero y el guarda, a los que se les asignaba un salario mensual de 40
reales.
En el acuerdo del Cabildo General, celebrado en La Villa de
Teguise el 28 de septiembre de 1629 se dice,
"Informaron de que las dichas maretas, se limpiasen a destajo,
como era uso y costumbre de más de cuarent .. años a esta parte, por
haberse visto por experiencia que limpiarse de otra forma había muy
grandes fraudes y daños de los vecinos, y así su señorf.. del señor
Marqués difunto, de gloriosa memoria, teni e ndo consideraci{)Jl a los
fraudes y daños que se hacía a los vecinos en limpiarse a varas, mandó
que no se limpiasen si no fuese a destajo, ..."
A veces no acudía nadie al r e mate de la limpieza, en ese caso el
Cabildo, teniendo la cuenta el importe mínimo que se había fijado
para el remate, se calculaba los salarios necesarios para la limpieza y
se invita a participar a los obreros por ese importe. Estos trabajadores
se les llamaban destajeros.

�En 1629 el remate de la limpieza de La Mareta de La Villa
se lo adjudicó Marcial Rodríguez y Juan Rodríguez Mosegue por
416 reales y 6 cuartos.
En agosto de 1632 fueron 4.369 cabras las que bebieron en
La Mareta de Las Mares.

�En Agost o de 1636 se recuerda nu evam ente la oh li gación de limpiar
La Mareta:
".. .... todos los vecinos de la Isla , que son

70S

que tienen obligación de

limpiarlas, den cuenta de la hacienda que tienen . .."

Cuando los vecinos no daban cuenta de sus haciendas, o no acudían a
la limpieza a pesar de estar nombrados, el Cabildo mandaba al escribano a
sus viviendas para obli garles a qu e acudieran a la limpieza o para que
abonaran los jornales que le correspondían.
En 1638 el Cabildo General de la Isla de Lanzarote propone que a
todos aquell os vecinos qu e entren ilegalm ente en la Isla de La Graciosa s
les sancionara con una multa y qu e la mitad de lo que se recaudara por estas
sanciones se empleara e n La Mareta de La Villa.
En 1639 se le compró a Juan Báez cal para el aderezo de la cerca
nueva de la mareta de esta Villa.
La medida del agua que almacenaba La Mareta de La Villa se le
encarga al Juez Ordinario, al Alguacil Mayor y a los regidores, esta m edida
la hacía a vista de ojos.
En 1640 Francisco Hermlnd ez Herrero, vecino de La Orotava,
escribía al Cabildo General dando cuenta de que: "era notorio que en esta
Villa , en un barranco que está junto a la carnicería de ella, en tiempos
pasados, un zahorí había divulgado que allí había agua d ebajo de las peñas".
Para poder retirar el agua de La Mareta d e La Villa se debía sacar las
cédulas en el Cabildo, y si algún vecino sacaba agua sin la presentación de la
céd ula, su importe se le descontaba de la so ldada d el guarda d e la mareta.
En 1667 se acuerda construir la segunda cera de La Mareta d e La Villa dado
que: "entran en la mareta camell os, vacas, marranos y otros animales y

�la revuelven y ponen de mala calidad. La cerca se construirá con piedra y
cal con tapias d e alto con el caballet e y con portadas de cantería".
Esta segunda cera d e La Mareta de La Villa la hizo el pedrero Gaspar
de Cubas), su costo fue de 2.550 reales. El arreglo de la puerta principal de
La Mareta , que se realizó en el año 1669 , tuvo un coste de 12 reales que
fu eron pagados al maestro Lázaro de No)'a. La cerradura grande de la
puerta prin cipal se le compró al capitán Luis Rodríguez Fleitas.
En el m es de julio de ese mismo año de 1669 los vecinos de
Teseguite envían un escrito al Cabildo que deda:
"Los vecin os de Tesea uitey demás circun vecinos pedimos que se nos dé el aaua
de la mareta de Arenillas para las casas y aanados cabríos por la mucha necesidad
que tenemos de aaua".

El Cabildo accedió a lo solicitado y encarga al Regidor Antonio
López de Carranza que haga lo necesario para solucionar los problemas de
los vecinos d e Teseguite .
Los animales que iban a cargar agua a La Mareta de La Villa podían
beber en una pileta que se había fabricado en la puerta del oeste.
En 1670 la medida del agua de La Mareta se calculaba en palmos y
al barro acumulado en su fondo se le llamaba horrura .
El 28 d e septiembre de 1670 el Cabildo acuerda la limpieza de La
Mar eta y dice que :
" Se limpie por vecinos, asistiendo las personas de toda corpanza y
satiifa cción que le pareciere a su merced, haci éndolas avisar el día antes, para que
tengan entendido cuando les toca el asistir a esta obligación, repartiendo a dichos
vecinos las bestias con que hubiera dar a sacar la tierra, conforme los posibles
ca udales de cada uno, y haciéndole citar por un ministro a dichos vecinos, a quién se
le dé una ayuda de costa, coriforme al trabajo qu e tuviere, tasándole su merced 10 que
.fuera justo ".

�Durante más de cuatrocientos años acudían a La Villa de Tegui se los
vecinos de todos los pueblos de Lanzarote a cargar agu a en odres, garrafas,
tinajas, cacharros o barriles , que transportaban sobre los cam ellos y burros.

Normalmente llegaban a La Mareta unos 250 cam ellos semanales y
en los m eses de junio, julio, agosto y parte de septiembre, es decir en la
época de la limpieza, traían muchos de ellos piedras para reparar los muros .
A requerimiento del Alcalde Real de Teguise acudían citados por
riguroso orden varias brigadas de p eones bajo el nombre de cuarteles, cada
cuartel estaba compuesto por 60 u 80 hombres, qui enes en cestas subían el
barro por las escaleras de La Coladera para depositarlo fuera del muro
exterior, esta tierra acumulada en el llamado Teste llegó a ten er una altura
superior a la primitiva torre de La Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe.

�En 1734 Marcial Valiente Síndico, Personero del pueblo de Femés,
expone los motivos que tienen los vecinos de aquella zona para trasladarse
a Teguise a limpiar La Mareta, argumenta que mientras aquellos están a
dobl e distancia d e los pueblos cercanos al depósito , éstos aprovechan el
agua no sólo para beber sino para sus ganados menores y mayores, además
que los habitantes de Femés prefieren organizarse para la limpieza de las
Fuentes de Femés. Era éste el inicio de la segregación de los distintos
pueblos lejanos de La Villa que desde el tiempo de los H errera t enían
derecho al agua de La Mareta.
En los ti empos de sequía fue necesario una mayor vigilancia en La
Mareta, pues aprovechando la noche eran rotas las puertas para sacar el
preciado liquido. En 1754 fue necesario poner puertas y cerrojos nuevos a
las puertas de La Mareta, con un costo de 40 reales .
En un almacén situado cerca del corral del pueblo de Teguise se
construyeron, en 1777, ocho balsas para la limpieza de La Mareta.
En una r elación de cuentas de La Mareta, figuran entre otros
gastos, una fanega de cal comprada a Juan de Paiz para arreglo de la casa de
La Mareta. (Se r efiere a la caseta del guardián) .
En 1799 Lorenzo Cabrera enviaba desde Arrecife la siguiente
com unlcaClOn:
.

. /

"Incluyo la lista de lo recaudado en esta Juri sdicción, p or la que
ver á los muchos que se ni egan a la contribución de los dos reales para la
limpieza de La Mareta, especialmente los Militares y Artilleros yo he h echo
cuanto h e podido ... . ."
En 1835 Lanzarote sufri ó una gran sequía, lo que motivó que el
agua de La Mareta se agotara en 1936.
Algunos vecinos aprovecharon los terrenos qu e estaban situados en
la zona que estaba junto al molino y cerca de los barrancos qu e bajaban de la

�montaña de Guanapay para construir gavias, llegando a construir algunos
corrales y alguna vivienda en las llamadas gavias del Marqués.
En 1841 Serapio del Castillo daba a conocer un aviso al público en
general sobre la limpieza de La Mareta:
"El Lunes próximo veinte y tres del corriente, empieza la limpia de la
mareta pública.

Se hace saber a los vecinos de esta jurisdicción , que es tan útil como n ecesario
trabajo n o habrá la menor consideración que se entra en él a l salir el sol )' se suelta al
ponerse, que no se admiten muchachos ni se permiten las demorasy maulerías que otras
veces la han h echo eterno; en fi n que CLlalquiera omisión o desCLIido se correBirá sin
perdón , debiendo paBar di ez reales vellón de multa el que no concurriese por si o por
persona hábil, siendo citado . .."

�Para el aprovechamiento del agua de La Mareta se había redactado
un Reglamento, acordado por todos los pueblos que tenían derecho a sacar
agua, el Reglamento entre otros artículos tenía los siguientes:
1-Qye ninguno pueda extraer de La Mareta más agua que la que necesite
para su consumo diario, sopena de incurrir en una multa en que convenga La
Comisión, destinada a crear unJondo con que pueda atenderse en parte a la limpia y
reparación de la aguada.
2-Qye ninguno de los acreedores al agua de La Mareta en los cuatro pueblos
de Teguise, Tías, Tinaja y San Barto10mé pueda extraerla sin llevar una papeleta de su
respectivo Alcalde, quien la dará con especificación

de la cantidad de agua que

necesite diariamente.
3-Qye la limpia y reparación de La Mareta y sus acogidas solamente debe
entender La Comisión o la persona a quién quiera encargarla, quien dará la inversión
que crea conveniente en los trabajos al producto de las multas impuestas por
infracciones del Reglamento y al de los jornales que se paguen en metálico por las
personas que no puedan o no quieran asistir.
4 -Qye por ningún caso, ni bajo pretexto alguno puedan llevar animales de
ninguna clase a pastar en lasA1cogidas, castigándose a su dueño.
5-Qye no se permita dar agua a ninguna clase de animales, sino Juera del
primer muro.

El 30 de junio de 1861 se fijaba alIado del portón principal de La
Mareta un bando donde se exponía que serían castigados con 4 duros todos
aquellos vecinos que teniendo derecho a la gratuidad del agua la venían a
buscar para venderla en los pueblos que ya habían perdido el derecho sobre
el agua de La Mareta.
Un dato curioso sobre La Mareta era la costumbre que tenían los
jóvenes de entrar en La Villa de Teguise montados sobre caballos y subir
corriendo el Teste de La Mareta, lo que suponía un peligro para los niños y
las personas que se encontraban por el lugar, además que toda la suciedad
que dejaban estos animales era arrastrada hasta el agua de La Mareta. Ello
obligó a las autoridades a prohibir estas carreras bajo pena de una multa de 1
a4duros.

�Al terminar la limpieza tenía lugar una gran fiesta dentro de La
Mareta a la que solían acudir no sólo los vecinos de La Villa sino también los
de los pueblos cercanos.
En 1862 fue otro año de gran sequía, por lo que el agua se tuvo que
racionar haciéndolo entre las 06 y las 12 horas.
En 1873 era tal el estado lamentable en que se encontraba La Mareta,
que se convocó de forma urgente a los vecinos de Teguise, San Bartolomé,
Tías yTinajo para iniciar su limpieza.

Los vecinos de Teguise por su condición de usufructuarios más
próximos a La Mareta participaban con dos jornales y el resto con uno. Los
que no querían o no podían trabajar aportaban, 2 pesetas los de Teguisc y 1
peseta los vecinos del resto de los pueblos.
El dinero recaudado se pagaba a los peones que completaban los
cuarteles y el mantenimiento de La Mareta . En 1862 el maestro carpintero
deTeguise Carmelo Guadalupe recibía trece p esos, dos reales de plata y diez
medios cuartos por construir las pu ertas, en su trabajo fue ayudado por
Fausto Martín que recibió 4 reales. El pago a estos obreros se realizó con el
cobro de agua que se había transportado en 267 camellos a razón de una Fisca
cada tilla de ellos y 29 burros a cinco cuartos cada uno. También se empleaba
el dinero recaudado para la compra de pita con la que se hacían las cestas para
subir el barro desde el fondo de La Mareta a hombros hasta el Teste.

�El 8 de marzo de 1878 se reunieron en La Villa de Teguise
representantes de los Ayuntamientos de Tegui se, Tinajo, San Bartolomé y
Tías y tomaron el siguiente acuerdo:
"Qye las barricas de agua seña ladas anteriormente

a cada vecino, se

entiende que solo deban sacarlas diariamente y no en otraJorma el que las necesite,
sin que en ningún caso pueda cederlas a otro como indebidamente se ha venido
haciendo, así como tampoco extraer abusivamente el agua en barriles para depositarla
en los aljibes. En su consecuencia cumpliendo pues con el acuerdo citado, hago esta
amonestación para que no aleguen ignorancias en la inteligencia que el que
desobedeciese este mandato queda incurso en las multas de cinco pesetas .. ."

En enero de 1883 el Ayuntamiento de Teguise, teniendo e n cuanta
la poca agua que había en La Mareta y que no había indicios de que fuera a
llover, tomó entre otros los siguientes acuerdos:
"Que la expresada extracción de agua se hará con sujeción a las
prescripciones siguientes:
1)

Solamente podrán sacar agua los vecinos de esta jurisdicción, los
de los pueblos de San Bartolom é, Tías, Tinaja, caserío de Argana
de la jurisdi cción de Arrecife J los vecinos de este mismo puerto
que han conservado su derecho contribuyendo a los gastos de
conservación del propio depósito.

2)

De hoy en adelante solamente se consentirá la extra cción de
agua en los días Lunes, Miércoles y Viernes de cada semana, en
cantidad de dos barricas o botijas, pues en los demás días estará
vedada la riferida extracción bajo la multa de cinco pesetas por
la primeraJa1ta y de quince en los casos de reinciden cias.

3)

La operación de llenar las barricas o cualquiera otros basas en
que se ha de conducir el agua queda prohibido hacerlo de noche,
sino desde la hora del alba hasta la de las cuatro de la tarde, en
que se cerrará la puerta, estando igualmente sujeto a las
antedichas penas el queJalte a esta otra prescripción".

�."

...

Fue en agosto de 1887 cuando a requerimiento del Alcalde de
Teguise los vecinos del municipio de Tías se negaron a la limpieza de La
Mareta de La Villa, por tal motivo fueron advertidos de que podían perder
el derecho que sobre el agua tenían, estos vecinos dejaron desde entonces
de participar en la limpieza. A ellos les siguieron los deArreci~ y Haría y
en 1899 se sumaron los de San Bartolomé y Tinaja, aunque a título
particular muchos de ellos continuaron acudiendo a La Villa a retirar agua
en los años de sequía.
A finales del siglo XIX era La Corporación de Teguise la única
encargada de organizar los cuarteles para la limpieza de La Mareta y estaba
prohibido que los peones fueran menores de 15 años. Pero los vecinos
apenas respondían al llamamiento de las autoridades y de una lista de 20
peones convocados apenas acudían 2 o 3. Esta situación obligó al
Ayuntamiento de Teguise en febrero de 1915 a ofrecer La Gran Mareta al
Gobierno de la nación para que hiciera los arreglos necesarios para poner
en funcionamiento otra vez esta importante obra hidráulica, ofrecimiento
que se repite en 1927 .
Los libros sobre La Mareta de Teguise recogen unos cinco mil
nombres de los peones que participaban en los cuarteles de limpieza, hoy

�constituyen W10S do umentos históricos que nos hablan del interés
común de esta obra. A m I d r esumen nombraremos algunos de estos
peones por pueblo:
"Del año 1863 aparecen por San Bartolomé Ca)'etano Martín Morifort )'
José Perdomo Cabrera, de Tinaja en 1887 Juan Cabrera Lemes )' Pedro Martín Tejera,
de Tiagua en 1857 Félix Martín Duarte)'Juan Candelaria González, de Tao en 1857
Marcial Luis Betancort)' Luis Cabrera Duarte, del Mojón en 1860 Antonio Perdomo
Camejo)' Tomás Hernández Cabrera, de los Valles en 1860 Francisco Betancort
Cabrera), Francisco de León Hernández, de Guatiza en 1860 Francisco de León Noria
y Miguel Cabrera Benítez, de Tahíche en 1873 Domingo Roba)'na Santos)' Agustín
Curbelo Machín, del Cuchillo en 1887 Clemente Guillén De18ado)' Mi8uel Duarte
Cabrera, de Argana en 1862 Juan Cabrera), Leandro Cabrera, de Teguise en 1873
Francisco Bonilla)' Miguel Morales Spíno1a, de Sao en 1873 Francisco Guillén
Delgado)' Tomás Martín Garda, de Moza8a en 1874 Cristóbal Pérez Espino)' Rifael
Cabrera Gon zález, de Teseguite en 1862 Mi8uel Cabrera),José María Rodríguez".

El ab ildo Insu lar el e Lanzarote en sesió n del 20 de junio de 1928
acuerda proponer al Ay untam ie nto de Teguise que invite al r esto de
municipios lanzaroteños cllI C' ayu d e n a la limpieza de La Mareta por
prestación vecinal , ofreciend o para ell o el Cabildo 1500 pesetas,
especialmente para herrami e ntas y ces tas y el sobrante para gr atificar a los
peones con cincuenta céntimos dia ri os.

�La Inspección Municipal de Sanidad de Teguise convocaba a todos
los ganaderos para comunicarles que estaba prohibido el abrevar toda
clase de animales en La Mareta y sus alrededores, como tambien encerrar
ganados en La Montaña del Castillo, además debían tirar todos los corrales
que se habían levantado en La Villa, esp ecialmente en los alrededores d e La
Mareta .

diciembre de 1965 algunas notas sobre La Mareta de Teguise:
u . . ..

Este convenio tenía tresJases, a-una laboriosa extracción del barro)' su

ordenada colocación en el teste, b-rogativas a Dios para que el Cielo se mostrase
propicio J derramara luego aguas nuevas, e-baile de botón gordo en elJondo de la
alberca para regocijo de todos.
u . ..

acerca de l os ifectos digestivos del agua de La Mareta, pues mientras la

moza no la cataba por mor de la soltería, procuraba qlle se ahitara de ella el mo zo J
asi casarlo .. ."

En 1936 el Gobernador Militar d e Lanzarote con la finalidad de paliar de
algún modo el paro existente en la Isla crea una Junta Local llamada de
Casas Baratas, la Junta la componían los siguient es señores , Segundo
Perdomo RamÍrez , Juan Martín Armas, David Roso GarcÍa, Esteban DÍaz
Morales , Salvador Jim enezTorres , Juan Cabrera Perez , Francisco Morales
Concepción, Jose Fajardo Morales y Wenceslao Clavijo Clavijo. Esta
comisión acuerda crear una cuota entre los contribuyentes del municipio,

�estando su cu antía de acuerdo con la riqu eza de cada uno, sie ndo entre 25 y 300
pesetas, Todo el dinero recaudado, así como la prestación p ersonal de los que no
podían pagar estaría destinado a la limpi eza de La Mareta, Esta medida apenas se
pudo poner e n práctica, pues hubo una protesta general por parte de los
contribuyentes, Los vecinos de Los Vall es se opusieron a la misma por cr eer que
antes invertir el dinero para limpiar La Mareta se podría invertir en otros fines más
necesarios,
En 1936 se redacta el acuerdo entre el Ayuntamiento de Teguise y el
Cabildo para limpiar las acogidas y el depósito de La Mare ta, En 1936 se ini cian las
obras y se envían cartas a los ayuntamientos de la Isla para que enviaran obreros
para trabajar, la notificación decía,
"Sírvase mandar 7 obreros a las obras del revestimiento de la acogida de
agua del Dobl e D epósito (La Mareta) para trabajar en la próxima semana, no
debiendo repetir ninguno de los que trabajan e n la presente , entregando a uno de
ellos la relación d e los designados, para qu e este a su vez la entregue al capataz
encargad o de las obras"
Dios guarde av' Muchos años,

ARRIBA ESPAÑA
Desde Arrecife se envía una relación de seis vecinos que envía José
Miranda Gonzálcz para trabajar e n La Mare ta, ellos son ,
Guillermo Arrocha Domínguez
Agustín Pérez Martín
Tomás Crespo Lem es
Ezequiel Brito Machín
Francisco Rodríguez Valdivia
Teodoro Camacho Camacho
Ya la semana sigui e nte acuden 6 obreros, pertenecientes al municipio de
Teguise,
M. ,·tln 1 omln rU(,'I.A hrt'ul
Ani, no So('as Oramas
Md' 'jal Co nccpcic'm Pcrcz
Tomas Machín Batista
M, nUl' 1 llern and ez Pacheco
.lose de León Rodríguez

�Las cañas que habían crecido en La Caidera eran tan numerosas y altas que
elAlcalde Segundo Perdomo Ramírez ordena en 1938 que se cortaran.
La grave situaci6n econ6mica que padecían la mayoría de los
Ayuntamientos de la Isla impide llevar a cabo el proyecto del Cabildo, que
en 1949 vuelve a tratar el tema, pero en esta ocasi6n pedía la propiedad de
La Mareta para proceder a su limpieza )' llevar el agua al Puerto del
Arrecife. En esta ocasi6n La Corporación Municipal de Teguise contesta
por medio de su alcalde José Domingo León Clavijo su negativa a tal
propuesta, no a la limpieza sino a que el agua fuera s610 para Arrecife.
En 1951 el Cabildo propone la idea de instalar en los llanos de La
Mareta un vivero forestal aprovechando el agua de la cisterna, pero La
Mareta se encontraba en un estado deplorable, apenas podía recoger un
poco de agua en La Caidera que se encontraba casi llena de tierra, tierra que
ll egaba hasta el segundo muro, no obstante la Corporaci6n de Teguise
encargó un estudio a un ingeniero agr6nomo que di6 su opini6n de que era
muy costoso el limpiar totalmente La Mareta de Teguise.

�E n 1960 se ha e una
ex plana ción par cial d e La
Mar e ta, poco ti e mpo
d espu és es d eclarad o su elo
urbani zabl e y se h ace una
x pl a n ac ión cas i total,
on struye ndo en 1964 dos
un id ad es e sco l ares co n
vivienda para maestros. El solar
de La Mareta SI' ol"n'l"(' polr,1qu t' ~e 1'1111 11'11 )' ,11 ' 11 (,1 un cuartel d e La Guardia Civil y
también se pro)'l:cta l'lllIslru lr ') 0 VIVil- IIII .ls '1UI' habían sido concedidas por La
Obra Sindical de l Hogar.
En \ 971 y e n visla dI' que 1111 SI' cOllstruían las viviendas se pide la
devolución del terreno y s(' ¡nlda un ('x l'l'dil'llll' para la venta de solares para
viYi endas.
En 1972 La Direccic'1I1 (;1 ' 111"1'.11 dI ' 1Ic1I.Is Art\'s comunica la intención de
declarar Conjunto Hi stórico Art I.~ I ko.I 1..1Vi 11.1 d( : 1; 'gll is\'.
En 1973 se conoce el\' xllI'd il 'lIl1' ('ollll'lt-I () YSI' VI' \'n d mi smo qU l: ad emás
de declarar Conjunto ArLÍslil'O .1 1..1 Vill .I dI' "I¡'gllis\' .~ e pensaba declarar
Monumento s HistóricosArtísl i\'Os a I.a Ig ll'si a deTcguisl: y a La Gran Mareta ,
En 1974 se leyó en La \{ ea l Academia de Bellas Artes de San Fernando de
Madrid, en sesión celebrada el 6 de mayo de 1974, cl expediente relativo a La
Mareta deTeguise,
El Arquitecto Lui sA lemany Orell a presenta un proyecto para recuperar La
Mareta, en los antecedentes históricos d el proyecto dice entre otras cosas lo
siguiente:
" ... Ca l ifican 1m doculllenlos ant iguos \'xislentes a estas aguas co mo de una
gran j1url''''" • bi(:n por es te r rnu (lxl Ic nadas por los conl inuos vie ntos d el N. O. por
las l'aral'lI'dsllcaNge o lóglcaN dl, 1114I'rt'J)o en las l11onlañ,:¡s dI' l'sl;) '/.\)na por dondl'
discurrian. , , . , La Mareta qU l"dJha rode"d , por un a va lIa (1 Lll' II'n 1;] iJ I'n trada 1"1'1' n 1l' a
la rampa y formada aCllI t' IJ a plll' ('1 dasico calvario lanzaroll·ño. l.;] I'ntrada d( ' ag uas
se hada por varias accclu las llI'il'lItadas hacia la '/.ona de las montañas . l.,:¡s distint as
plataformas estaban pavirn r nte"I.,s ('on piedra vo lcanica asentada sohrl' un Iccho dI'
ar cilla para facilitar la limpin,,, dl' I"lllldos de lodos acumulados l' n los arrast rl's ell' las
lluvias y 1,1 pl'rímetro de vada 1111.1 de ell as delimitado por Linos I11UITl.t's

�maravillosam ente techados en lava volcáni ca labrada y asentados con
argamasa de cal, junto a la rampa de entrada existía una pequ eña casita para
r efugio del guardián de las aguas, con paredes enfoscadas en blanco y
cubi erta también blanca a dos aguas recubierta de morter o de cal ..."
En 1976 el expedi ente de declaración se encuentra finali zado y se
abre en 1977 el plazo para presentar alegacion es . Las autoridades locales
escriben inmediatamente a La Dirección General y les dice que ya no hay
Mareta y por lo tanto no hay nada que declarar Monumento Artístico, pero
ellos continúan con el expediente y a pesar de que las alegaciones había que
presentarlas en Madrid, allí se les vuelve a escribir y se añade en esta ocasión
que en el lugar donde estaba La Gran Mareta ahora hay dos unidades
esco lar es y un depósito de agua, per o hicieron oídos sordos y declararon
MONUMENTO HISTÓ RICO ARTISTICO a La Gran Mareta de Teguise
cuando hacía diez años que yano existía.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="9">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3721">
                <text>Programas Fiestas Teguise.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3722">
                <text>Programas de las fiestas del municipio de Teguise</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="4002">
              <text>Historia Gran Mareta de Teguise</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="4003">
              <text>Publicacioń del Ayuntamiento de la Villa sobre la historia de la Gran Mareta.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
</item>
