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                  <text>�Sa

.
elon
~

Esti mados VOOIllllDl!!i:
En esta ocasiÓIIII Illlle ,c illl.

al

1!iJIIm!¡, !Os, vec inos

del pueblo de
ácber IJIIBIIIiiII III!'!qIft5D la¡ especial
se n si b i 1ida d q u e m:e' ,alt1iiiiie!", 1mB. .! .l dea I d e del
Municipio, los problemas y necesidades de este Pueblo, y ello lo lIIaniiiesa¡U!11II1 III1Omento
especi almente histórico, la última celebración del siglo XX de l~iíil l~ I .' 5am Pedro.
Unas fiestas que se caracterizan por su naturaleza meramente ~ ·'IIiaI!;" I iIIIR'_ÍII!IlIIeIIill,é,ll ser una
forma diferente de diversión y una forma peculiar de expresar 105 ~¡• .l1I!ilimio5üs de
en
este pueblo, su cultura, su amistad y que es capaz de desen 01 e'I'5le ll !!ll_
l

·

,

unas circunstancias que sólo los vecinos de este pueblo saben darr", hiMia....,¡. ,leillalS una
celebración llena de armonía y bondad.
Con el devenir del tiempo, han aparecido diferentes elementrOS ," ~ias, que
han hecho que este pueblo, sufra ciertos cambios progresivos en su fOOilJJJí1l.,'.idIIlIlialiliicñDlilal,
especi almente de carácter soc ial y económico, siendo, sin embargo, ~ l pesr~III!!!IIa¡" - 'e
conservando aquellos valores que muestran su singularidad, y a buen ~1 0IIIIIIIÍIImIIi su
lucha por mantenerlos, máxim e cuando ha sido capaz de demostrarlo at1lilr.Dllé5*.lI!III1IIJPi a
histori a. Por ello nos hallamos en un escenario que todos los vec inos , dia a1~,1_1 5iIII.d o
llenar y en el que se ofrece la más nítida muestra de hospitalidad, amabilidadl, F
a cualquier persona que visite este núcl eo de Mácher.

"w¡w«ción

Son m is mayores deseos para este pu eblo que una vez más paII1al siliei...e "siiga
coadyugando con su imaginación y esfu erzo o mantener el esplendor de
) ~, al
e
las disfruten con sana alegría .
De igual modo manifestar, que t ienen en este Alcalde y en la Corp!lllliillClii a IiII.e
represento, toda la confianza y apoyo para cua nto de nuestros servici os ,
I¡11eDI5i1iUr,.
para que pod amos seguir disfrutando de estas maravillosas fiestas y sobre CDiicJIIJ!mIIIiII.,.eiCl!5le'
pueblo continue siendo un modelo a imita r por cualquier comunidad hUII11IaIIIIaL
Sin más, quiero desearl es qu e se sirva n en parti cipar de forma acti

di

actos que éste, su Ayuntamiento, y la Com is ión d e Fiestas han veni do
ocasión de la festividad de San Pedro.
Su Al ca lde,
José Ju an Cruz Saa\'edra

de Ilau_IIElii&amp;IIb,
eI1IIl

dllp ni1R.

II[BIII

�Pregón

Un alto
en el Camino
Por José Umpiérrez Viñas

Una vieja carretera de tierra ha transportado nuestros sentimientos, ilusiones y recuerdos
más cercanos. Separando los pueblos, el polvo de los caminos ha llevado consigo la humildad de
los rostros conocidos, que compartían la labor en el mar y en el campo.
Esas lomas amarillas de un Mácher antiguo, única imagen que el tiempo no ha logrado
cambiar.
El silbido del viento todavía me trae la memoria de personas como Tomás Lemes y su
hermano Rafael. Cito a Cipriano Aparicio y a Antonio Urbín, y no me olvido de esa mujer que me
llevaba cogido de la mano cada domingo a la ermita de San Pedro: mi abue la Juana Lemes.
Todos ellos son parte de mi experiencia pasada en estas ventosas y secas lomas sureñas.
Recuerdos que lleva este camino bien hacia Yaiza, bien hacia el Puerto; únicos destinos de tantas
rutas que tiene el mundo. El paseo visual que disfruto desde El Mesón es suficiente para contar
vidas y para analizar vidas.
Cuando mi mirada se dirige hacia la parte alta del pueblo o hacia la lejanía de Tías, veo
como esa mancha blanca se va extendiendo progresivamente, consumiendo campos y recuerdos
que ya nunca podrán ser sustituidos.
Las fincas antes trabajadas, los muros levantados y el rofe aletargado en espera de una mano
labradora, acariciaban las espumas de un mar que traía productos desde el horizonte. Mar y tierra
saciaban al hombre de Mácher. Ahora busco ese azu l y amari ll o, eterno en mi mirada.

y lo que encuentro son cam b ios radicales, en la estructura yen las costumbres.

�e
a no es cubierto
por cebo las, oma es o granos . Es
ceme nto que
ocupa o por
acogen a n

•

n

erosos habi-

tan tes .
Las aguas ya no son su rcadas
por pequeñas chalanas o finas cañas,
sino por enormes veleros y hasta motos
acuáticas.
El contacto del hombre co n
el medio que lo rodea se ha
desvirtuado y ha dejado de ser
respetuoso. El hombre de Mácher y
el hombre de Lanzarote camina hacia
delante, pero lamento que lo haga
olvidando la raíz de lo que fue y de
lo que es, así com o hac ia dónde
ca minamos.
Los pejin es o la s ja reas , el
gofio y los porretos han sido relevados
por el pescado rebozado, los cerea les
y

los

dulces empaq u etad os .

. La ermita partió desde El
Mesón y apa rec ió una nueva en el
centro del pueblo, junto a las fachadas blancas y de colores terrosos.
El camino que antes transportaba vida y espíritu ahora traslada prisas y humo. Los que algo
disfrutan son los tranquilos visitantes, pues nuestras manos, que antes labraban campos sostie nen
ahora bandejas y bloques.
El turismo nos ha dado riquezas y nos ha permitido sacar nuestros pies del pol vo de la tierra.
Pero, ¿a costa de qué?

Nos ha permitido alca nzar un nivel de vida antes inimagi nabl e.

¿Quién hubiese pensado que los televisores, radios y ve hículos a motor estuviesen a mano de
todos?
Sin embargo, una vez obtenido lo que siempre nos pareció tan lej ano, quizá es hora de
plantearnos hacia dónde vamos y qué es lo que queremos.
Las Fiestas de San Pedro so n momentos de celebración , pero no p
ocasión para reclamar un grado de reflexión sob re el presente y futuro que nos oca
futuro que ya no es mío, sino que debe ser por y para las generaciones presentes

."li-v.....n::r...

n

�Las Fiestas
de mi niñez
Por Aurelia
Cruz Cedrés

Evocando tiempos pasados y estando próx imas las fiestas de nuestro patron o San Pedro,
los q ue las hemos v iv id o gua rdamos aú n gratís imos recue rd os de aque ll os tiempos.
En primer lugar, les contaré los tiempos difíciles después de una guerra. A pesar de
el lo nuestro pueblo se vestía de fiesta. Su ca ll e "ca ll e pr incipa l", que era la carrete ra , se
adornaba con banderitas y palmeras . En los lados, los típicos ve ntorri ll os le daban la nota
alegre, sobre todo por las noches, cuando se encendían los faroles y sonaban las guitarras.
A las doce del med iodía, solem ne función re l igiosa co n procesión a la que acudía
mucha gente.
Por la tarde, el paseo (a lgunas veces co n música), carreras de cabal los y entretenim ientos
para niños.
Por las noches sus animadísimos bailes, muy famosos en aq uel tiempo.
Si a lo anterior le añad im os la ilusión con que se esperaba n estas fiestas, la reunión
de las famil ias, el traj e que se estrenaba ... hoy se entendería mejor esa eno rm e ilu sión y la
sana alegría con la que viv ía mos las f iestas.,
De las fiestas de ahora nun ca o lvidaré la de l año pasado, en la que fui homenaj eada
llevándome una grata sorpresa. La
pícara de Irenita no me había
dicho nada y me encontré co n su
escr ito ens alza nd o a mi persona
como maestra de todo aquel grupo
de niños a los cual es les transmití
con ilusión y car iño conocimientos
para su futuro.
A todos gracias y espero que
la armonía y e l bienestar que
humildemente les enseñé perdure
el resto de sus vidas.

�Pedro Ac a
en el recuerdo
Por Severiano
García Hernández
En las pasad as fi estas de 1998
ech am o s en f alta a
d o s vec in os q u e
durante muchos años
han estado muy un idos a nu estra Fiesta
de San Pedro. Siempre
estaba n juntos. Eran co mpadres . Eran Pedro y M arc ial ,
que nos dej aro n al pasar a mejo r vida . Como bu enos
parra nderos que eran, este año seguirán las Fi estas desde
donde estén.
Este año q ui ero propo ner un hom enaj e a títu lo
póstum o a Pedro Acosta Cru z, reco rd ándo le cómo era:
el de siempre, el qu e co noc im os de niños, de jóvenes y
de mayores, con su vestuari o y bi gote a lo Charles Chaplin , su bonh omía y su paso ca nsino
que pa recía q ue el ti empo no pasa ba por él.
Pedro nac ió en Mác her el
30 de octubre de '19 12 en la
casa qu e está en la mo ntaña
de Tinas ori a. Yo creo que por
eso cad a vez que bajaba o subía
se l o tom a ba c o n tan ta
tra nqui li dad , co o desafiando
al tiempo. ContJrajo matrimonio
co n
i separable a uela
Montelon o , el
de j io de
1935, tu lieron IlIJna lI.If1iIaosa
pro le, siete nada menos, que
fu e ron : C ar m e n , A paw ,
Sio na, O iga, Tr inid ad, Ped ro y M aría, teni endo en la actualidad más de treinta nietos ' al ,ú n
bisni eto.

�Duro, muy duro tuvo que trabajar para sacar
adelante a todos sus hijos, nunca abandonó a su
familia, ni en los años de sequía, en los que muchos
tuvieron que emigrar o irse a la costa. Él nunca se
embarcó y ejerció varios oficios y pequeños negocios
para sacar adelante con dignidad a su familia con
la ayuda de su buena Manuela.
Ahora vamos a situar a Pedro en las Fiestas, no
sólo de San Pedro sino de toda Lanzarote. Recordamos de nuestra infancia su "ruleta" con
sus caramelos ácidos y figuritas de escayola pintada. De nuestra juventud nos acordamos de
"el bichillo", que consistía en un tablero con tres columnas de números, a la izquierda los
impares del tres al once, en el centro el número siete y a la derecha los pares del dos al doce.
La gente apostaba poniendo dinero en la columna deseada, él tiraba dos dados desde un
cubilete, se sumaban los dos dados y ganaba la columna donde se encontraba el número
premiado.
Otro oficio de Pedro vinculado a la Fiesta era el de
albeador o pintor. Unos meses antes de la Fiesta recibía encargos
de los vecinos para albear sus viviendas, quedando blanqueadas
y limpias para la solemnidad del Santo Patrono . Era muy
apreciado por su pulcritud en este trabajo, cosa de la que él
presumía.
También se dedicó a la agricultura hasta poco antes de
su fallecimiento, pues era un enamorado de la tierra,
trabajándola con esmero. Antes de que el Cabildo hiciera
semilleros, Pedro le hacía un servicio a los vecinos de la zona . Se trasladaba a Tenerife y allí
compraba semillas de cebolla, que traía previo encargo y que suministraba a la casi totalidad
de los cultivadores de Mácher y de La Asomada. ¡Ah! Y como buen padre que era aprovechaba
estos desplazamientos a Tenerife para visita r a sus hijos y nietos .
Tuve la suerte de que me considerara su amigo y con él me eché muchas "parrafiadas"
en la "venta de Juana", como él le llamaba a ese establecimiento. También en el bar de
Antonio en el Volcán y posteriormente en el del Teleclub de Mácher, dónde jugábamos
nuestras partidas de ronda con Marcial, Carmelo y Máximino, ya que era un juego que a él
le encantaba y al que no le gustaba perder, enfadándose cada vez que eso ocurría.
Con su "virginio" en la oreja, el cual apuraba hasta quemarse los dedos y que encendía
varias veces con la "mechera" del martillo, el sombrero ladeado y unos vasitos de vino de
Pepe Ferrer, me contó muchas de sus andanzas, las cuales serían muy extensas de narrar.
Algunas veces se ponía nostálgico y me hablaba de su familia y de sus hijas que tenía
fuera y que las quería con locura, y se le humedecían los ojos hablando de ellas.
Amigo Pedro, el que escribe estas letras y todos los vecinos de Mácher que te querían,
estaremos en tu homenaje, que en vida no se te dio. Descansa en Paz.
Tu amigo Severiano.

�Alas fiestas de mi pueblo
Por Aurora Viñas
Los recuerdos de mi niñ ez me traen a mi memori a
v ivenc ias entrañab les de la f iesta de mi pueb lo. Para nosotros
la fiesta comenzaba un o o dos meses antes con los preparativos
del vestuario, con la elecc ión de las telas, mirand o los "figu rines", la toma de med id as, las
pru ebas ... pero sobre todo había q ue inte ntar que tu vestido f uera el más original, el más
bo ni to, en f in, que destacara y atrajera la atenc ió n de l pueblo.
Ll ega ba el gran día, la función so lem ne a las doce del
med iodía. Nosotras deliberadamente retrasábamos la entrada
en la igles ia para ll amar la atención, avanzábamos por el pasillo
ce ntra l "tu nantas" con el vestid o nu evo, lu ego la procesión.
Después de la proces ión, junto
con l os fa mili ares y l os
forasteros, regresábamos a casa
para dar cuenta del sabroso y
ab undante puc hero.
Pero para los n iñ os la verdade ra f iesta co menzaba a las cuatro de la tarde. Desde lejos,
se oían las voces que anu nciaban la atracc ió n que nos estaba
esperando : "aqu í siempre toca, cuando no es a Ju an el de Frasca
es a Pedro Acosta".
En un abr ir y cerrar de ojos nos gastábamos las pocas pesetas que nos daban en las
ruletas, los ventorrill os o en la tómbola.
Otro atractivo de la Fiesta era el paseo, que cons istía en ir
camino arriba cam in o abajo desde la cas ill a hasta el correo,
y echándole ojo a algún "pretendiente".
Al ce lebrarse la función religiosa, no se podían rea lizar bailes.
Entonces el señor cura organ izaba una ses ión de cine en bl anco
y negro de temas rel igiosos , co mo po r ejem plo La \ ida de
Santa Genoveva".
Eran fi estas deseadas que marcaban la esttacr:iOIJleS. el paso
de los años. Significaban el encuentro con las -amiilias
Se manifesta ban la solidaridad en la acogida a los íorasteros.
Yen la despedida se deseaba n entre tod os un añ o próspero de buenas cosechas de buena
sa lud , espera nd o reencontrarse de nuevo al año sigui ente.

�Un majorero en Mácher
Por Martín Esté vez
Mis v iajes a Arrecife se iniciaron en el año 1960. Parece ser que yo estaba predestinado
a vivir en Lanzarote. En los años 1964-65 inicio un noviazgo de muchacho con una conejera
en Fuerteventura, en Puerto del Rosario. Pero en el año 1972, sus padres, que son de Berrugo
y de Las Cas itas, regresan a Lanzarote. Me caso con la muchacha y, como bromeando, nos
vamos a vivir a Las Palmas. Después de haber estado navegando por esos mundos, en el año
1979-80 iniciamos una obrita para hacernos nuestra segunda casa en Mácher. Me pareció
un pueblo muy tranqui lo con sus casas desperdigadas.
La verdad es
que no sé cómo me
metí en la Fiesta de
San Pedro. Si no
recuerdo mal, fue en
alguna reunión sobre
los años 1985-86. Lo
que más me llamó la
atención fue la
ilusión, las ganas y la
participación de
personas como Doña
Agustina , Aurora ...
que dicho sea de
paso vo lví a tropezarme con ella después de muchos años, pues en sus ti empos jóvenes fue maestra de Los Lajares. No voy a
nombrar a todos-as, pero no puedo pasar por alto al amigo Cenaro, .que vive la fiesta con
toda la pasión del mundo, incansable y constante, todos los días que dura la misma.
Me gusta especialmente la preparación del asadero por parte de todos los vec inos, ya
que son ellos los que hacen el pan, los roscos, mantecados, mistela, etc. Yo creo que es la
única fiesta de la Isla que la hace el pueblo para el pueblo.
Recuerdo aque ll a obra de teatro donde nos pasábamos horas y horas preparando el
escenario bajo la constante dirección de Doña Agustina.
Uno, como vecino del pueblo de Mácher, cuando ve tantas personas que co laboran
con ilusión no puede quedarse pasivo. Sólo las personas que no participan en la fiesta no
podrán imaginar nunca como en un pueb lo tan disperso cuando llegan las fiestas puede verse
tan animado e ilusionado . U na vez al año es bueno olvidar las prisas y el estrés.

�Desde mi terraz
Por Severiano García Hernández
Sábado 5 de junio,
ventoso y caluroso. Llego a
mi casa después de haber
estado en las de Conchita y
Aurelia , que también han
preparado unos trabajos para
incluirlos en nuestro Ilibrito",
como así lo llamaron el
pasado año a l gunos
convecinos. Me siento en mi
terraza y echando a volar mis
recuerdos o años, (llámese
como quiera), con una
cerveza fresquita, cierro los
ojos y pasa delante de mí el retorno a mi pueblo de Mácher.
Allá por el año 1970, en una conversac ión con mi buen amigo Rafael Cabrera Camejo,
co nocido amistosamente como Rafaelín, me puso en contacto con don Antonio Cabrera, que
estaba vendiendo un trozo de terreno en El Rincón. Por cierto, me enteré que Rafaelín estuvo
en Tías y no pude verle, causándome hondo pesar no haberlo podido saludar, por lo que le
envío un afectuoso sa ludo si este "Iibrito" ll ega a sus manos. Pues como decía, le compré al
señor Cabrera mi actua l "m irador", ya que hasta ese momento yo vivía en Arrecife ye n el
año 1971 don
Alfredo Matallana me
preparó unos planos
que presenté en el
Ayuntamiento,
concediéndome la
licencia por la cu al
pagué e n aqu el
tiempo 1.7 18 pesetas.
unque esté en un
morro entoso. desde
mi casa tengo una de

las istas más ronitas
de M ác h e r, o a l
menos eso es lo q e
a mí me parece.

�Miro al fre nte, hac ia el sur, y veo a una solitaria pa lmera que parece que está barriendo
a Corralejo, entre la Isla de Lobos y las puntas del sur d e Lanzarote. Girando a la derec ha,
toda la cord ill era de Los Ajaches. Más hac ia arrib a, ya en nuestro pueb lo, me encuentro con
la montañ a de Tin asoria, que sigue un a línea ascend ente hasta Guardilama, para ver có mo
se derraman a sus pies cual río todas las casas de La Asomada, sobre terrenos que en inv ierno
se cubren de verde.
En el año 1979 dejamos Arrec ife y nos estab lec imos definitivamente en Mácher, a partir
de un a decisión tomada por m i mujer, a la que tanto mi s hijos co mo yo le estaremos siempre
agradec ido s, por la cal idad de v ida que ga namos co n el cambio . En las tard es otoñales se
recorta n como si se hubiera hecho a tijeras toda la silu eta de la Cordi ll era de Los Ajaches.
Si no hay nubes, se originan unas puestas de so l maravill osas, donde el rojo y el az ul marin o
prevalecen , proyectando con esos colores la bandera de nuestra amada isla de Lanzarote.

�Sueños yEsperanza
Por José Umpiérrez

A mi querido pueblo
Mácher, pobre pueblo de agric ultores
dedicados a la ardua labranza,
donde todo es sueño y esperanza

y fuente de co nti nu os sudores.

La cosecha, pan de vuestro s amores
es pura y encendi da romanza
ca ntada en la tranquila hol ganza
co n tr in os de alegres ruiseñores.
Pero si la lluvia llega ta rdía
se esfuma la ri ente alegría
como hum o al sop lo del viento.
En el dulce remanso hoga reño
va muri éndose el dorado sueño
dando paso el eco del lamento .

�Las Fiestas
de antes
Por
Conchita García
.......-- - t
Como se avecinan las fiestas de San Pedro en
Mácher, recuerdo con mucha ilusión aquellos tiempos tan lindos.
Eran fechas muy esperadas pese a que eran tiempos muy difíciles.
Lo pasábamos muy divertidos.
Un mes antes se empezaban a elegir las telas para
hacer los vestidos para ese día y con cuidado que no fuesen
iguales a las que elegían las demás. El día de San Pedro se
celebraba la función religiosa y luego la procesión con música.
En ese día se reunía toda la familia, se llenaba la casa de parientes
y amigos. Por la tarde había paseo en la carretera, ventorrillos,
carrera de caballos y lucha canaria. Entre las cuatro y las ocho
de la tarde se celebraba el bai le-asa lto . A su término íbamos a
cenar y, sobre las nueve, empezaba de nuevo el baile, que se
prolongaba hasta las cuatro o cinco de la mañana.
De

las fiestas

recuerdo especialmente
a la señora Carlota. Venía
de cocinera a nuestra
casa

por

la

fiesta ,

permaneciendo unos
cuatro días con nosotros.
Era una persona muy
buena,

educada

simpática.

Era

y

muy

querida por mi familia.
Por muchos años que
viva nunca la olvidaré
porque ella era parte de
la fiesta de San Pedro .

�Cuando estaba muy mayor y ya no podía venir a nuestra casa en las fiestas, nos daba mu ch a
tristeza porque una parte importante de la fiesta ya no estaba entre nosotros. Su hija

ieves Robayna

tiene la misma simpatía de su madre e igualmente es muy querida por nosotros. Me imagin o que
de esta fiesta ya estará todo dicho por las dem ás personas que han escrito y no quiero repetir lo
mismo.

�ólogo
Por Se er,;ano García Hernández

Un año más hemos logrado e

e odos co nfecc ionar "ellibrito" de Mácher, que dedicamos

a las Fi estas de San Pedro.
Me siento orgu lloso de haber logrado en sólo dos años lo que nos proponíamos, que no era
otra cosa que la participació n de muchos ec inos, ya fuera con fotos, con test imoni os orales o co n
sus esc ri tos.
Ha sido una tarea m uy difícil, porqu e todavía ex isten much as perso nas con verg uenz a a
escr ibir o a que, por respeto, salgan fotografías de sus familiares . Siempre fue nuestra ilus ión qu e
todo el mundo co noc iera nu estras Fi estas de San Pedro en Mácher. Tanto las fiestas del pasado,
que segú n nos cuentan nu estros co nvec inos estaban co nsid eradas como un a de las más animad as
de la Isla, como las actuales, que co nservan el tipismo de antaño. Sobre tod o el día del asadero,
en que las mujeres vistosamente ataviadas con trajes típicos reparten prod uctos q ue antiguam ente
se se rvían en las casas de M ác her 105 días de las fi estas.
Gracias a todos los que han co laborado. Espec ialm ente a Co nchita, a Au relia, a Aurora , a
Pepe Umpiérrez, a M artín Estévez y a Aurora Acosta, as í como a Juan Pedro Valiente, co ncejal de
Cultura del Ayuntamiento de Tías, que en todo mom ento me atend ió exqu isita mente e hi zo todo
lo posible para que nu estro trabajo v iera la luz .

�Ayuntamiento
de Tías

�</text>
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